Les dejamos nuestra reseña de Presencias del Mal

No solo estuvo mal la presencia, todo estuvo mal

Seamos honestos, el cine de terror se ha vuelto… vamos a ser delicados… una broma. Lo que alguna vez fue un género serio y de grandes nombres tanto en la dirección como en la actuación, ahora es una broma muy mala que termina repitiendo los mismos trucos una y otra vez.

En esta ocasión les vamos a hablar de Presencias del Mal. Esta película cuenta la historia de Kate, interpretada por Mackenzie Davis, una institutriz idealista que durante la década de los años noventa quiere cambiar al mundo, guiando a un niño a la vez. Deja su trabajo fijo en una escuela para adentrarse como tutora personal de dos pequeños huérfanos que viven sólo con su nana en una casona repleta de oscuros secretos. Rápidamente Kate comienza a tener contacto con presencias malignas que la persiguen hasta en sus sueños, no obstante, comienza a perder noción de si lo que está viviendo es una realidad o sólo es producto de su locura genética heredada por parte de su madre quien se encuentra en un hospital psiquiátrico.

Esta película está basada en el libro The Turn of de Screw escrito en 1898 por el estadounidense nacionalizado británico al final de su vida, Henry James . Además, este libro ya ha sido llevada a la pantalla chica en formato de serie en 1999. 

Nos gustaría decir otra cosa y hablar muy bien de una buena película de terror pero, en lo que a nosotros respecta y desde nuestra mirada, Presencias del mal termina desperdiciando un tema que pudo haberse desarrollado de mejor manera con una historia llena de elementos derivativos y repetitivos, sustos poco elegantes y rutinarios del género así como una narrativa que parece más un ejercicio de taller de preparatoria que una película propiamente dicha. Ahora, sabemos que para todo hay fans en la vida y, si lo tuyo es el cine de terror malo y terrible, definitivamente esta será una de tus favoritas.