Mexicanos piratean películas nominadas al Oscar

Los grandes títulos del cine son pirateados

Los grandes títulos del cine son pirateados

Sabemos que los mexicanos podríamos conquistar el mundo, somos intrépidos, creativos, graciosos, aunque no siempre por las razones correctas. Todos hemos conocido a alguien a quien le ha ganado el éxito y ha usado sus talentos para algunos fines no tan nobles como podrían ser.

Ya pasaron los Oscares y todo el mundo se emocionó al ver el triunfo de nuestros paisanos en la entrega de premios para el cine más famosa del mundo, y si bien esta entrega no supone mucho más que nada para la industria del cine en México, les tenemos un dato que seguramente no se esperaban, pero que la verdad nos deja ver mucho de cómo está la industria del séptimo arte en nuestro país.

La agencia EFE compartió un dato de suma importancia con respecto a las descargas ilegales de películas por internet. Según el medio, 40% de los mexicanos descargó ilegalmente películas nominadas como Mejor película en los premios Oscar, posicionando a Nace una estrella y Bohemian Rhapsody como las producciones más descargadas en sitios web ilegales.

Mexicanos piratean películas nominadas al Oscar

Esto, según el comunicado de Kaspersky Lab, refleja la poca conciencia de las actividades en línea de los usuarios mexicanos ante las amenazas de malware en sus computadoras. El analista Fabio Assolini afirma que ocurre porque las personas confían en dichos sitios al parecer confiables y, los encargados de crear dichos malware, esperan que ellos mantengan su confianza con el fin de afectar y recopilar su información por más tiempo.

La Cámara Americana de Comercio en México compartió que 8 de cada 10 mexicanos no sienten algún sentimiento de culpabilidad tras su consumo de piratería ¿Debería preocuparnos esta cifra? No nos queda claro, si bien sabemos que la industria del cine no va a perder nada por nuestro consumo de películas fuera del margen de la legalidad, también sabemos que esta industria ilegal forma parte de circuitos mucho más amplios de prácticas delictivas, por lo que sí, algo del cambio empieza en nosotros.