La violencia y la homofobia en el fútbol mexicano: Juan Villoro

Entre gritos, aullidos y violencia, así el fútbol mexicano.

Entre gritos, aullidos y violencia, así el fútbol mexicano.

El futbol, los estados de futbol, los programas televisivos de futbol, las canchas de futbol y ya pensándolo bien, al parecer todo lo relacionado con el futbol se ha convertido en un lugar fuera de todo tipo de sanción, en donde las demandas de género, de la masculinidad, de la heterosexualidad y del patriarcado se vuelven una ley que supera cualquier tipo de opinión opuesta.

Uno de los grandes escritores mexicanos que ha retomado constantemente el tema del futbol para hacer literatura y critica sobre el mismo es Juan Villoro. El mexicano considera que el grito “eh, pu…” que se dirige al portero rival en los estadios y que se ha vuelto una tendencia en el futbol mexicano, es “una salvajada” y no es algo de lo que la afición pueda sentirse orgullosa.

“Tiene un claro contenido homofóbico, o sea no se trata de decir una palabra para elogiar a un portero por su orientación sexual; entonces creo que tiene que ver con los complejos y los primitivismos del futbol mexicano y de su afición, con un machismo que ha alentado este tipo de conductas a lo largo de muchísimos años, y es reprobable.

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“Ahora, dicho todo esto, se trata de algo incontrolable, o sea no se puede decidir cuál es el grito determinado por la costumbre, esto solamente lo puede decidir la propia población”.

Estamos de acuerdo con Villoro en que este grito, así como muchas otras expresiones tanto verbales como físicas, simbólicas y “deportivas” representan una forma de violencia que ha sido más que naturalizada en nuestro país (así como en muchos otros), pero no estamos de acuerdo en verlo desde los ojos del progreso y del evolucionismo social, sino como una performance masculina que hay que criticar como eso.

Todo esto sale a colación porque este jueves, la FIFA volvió a sancionar a México por esta manifestación, a la que Villoro, fiel aficionado al Necaxa y al Barcelona, considera que “no se puede frenar por decreto ni con multas de la FIFA”.

“El Ayuntamiento de Guadalajara en una época quiso prohibir las malas palabras en los mercados, porque había muchos verduleros groseros… Eso no lo puedes cambiar por decreto, son costumbres, entonces el grito tendrá que extinguirse solo, cuando a la gente le dé vergüenza decir eso, y si no le da vergüenza, pues seguirá adelante.

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“Ahora, hay un automatismo en ese grito que la gente se divierte diciéndole algo al portero contrario, aunque no se esté refiriendo directamente a su vida privada. Hay que dejar que esto se extinga solo y no ponerle multas, porque las costumbres tienen que cambiar por sí mismas”.

“Lo que debemos tratar de hacer los mexicanos es cambiar de costumbres y encontrar otros gritos de guerra. Es falaz esta explicación de la Federación de que pertenece al folcrore, porque los mexicanos ya no somos acomplejados y decimos gritos homofóbicos porque forma parte de nuestra tradición.

“No, no todos los mexicanos somos así, es un error que ha sucedido como forma de conducta por los complejos que tenemos, pero bueno, en el futuro esto cambiará por sí mismo y no por un decreto de la FIFA”, concluyó Villoro.

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