La app que busca el consentimiento sexual entre las partes.

En una época de reconocimiento de la violencia, el consentimiento es un nuevo objeto de deseo.

En una época de reconocimiento de la violencia, el consentimiento es un nuevo objeto de deseo.

En tiempos donde afortunadamente ha salido a la luz el sistemático acoso sexual que han padecido miles, quizá millones de personas, en particular mujeres, también hay que considerar la otra cara de la moneda. Nos referimos a la posibilidad de que el coqueteo y los encuentros sexuales ocurran siempre bajo una sensación de riesgo a ser acusado o acusada de acoso sexual –o peor aún de asalto sexual–.

Se acaba de estrenar una app, LegalFling, que busca facilitar el lleve a cabo un acuerdo legal, o en otras palabras un contrato, entre dos personas, mediante el cual se advierte que ambas están consintiendo tener sexo. Al parecer esta aplicación busca facilitar que pueda tomarse acción legal contra alguien que no pueda probar que la persona consintió tener un encuentro sexual con él o ella, pero también proteger a las personas de los posibles efectos secundarios de un encuentro casual, entre ellos ser videograbada durante el acto sin consentimiento o no ser informada sobre el padecimiento de alguna enfermedad de transmisión sexual.

La app que busca el consentimiento sexual entre las partes

Evidentemente se necesitan herramientas, legislaciones y todo recurso disponible, y sensato, para erradicar la vulnerabilidad de una persona involucrada en un acto sexual. Sin embargo, también han aparecido posturas que consideran que con el uso de este tipo de recursos estaríamos apuntando a una especie de deshumanización del sexo, vía su híper regulación legal y el aniquilamiento de la espontaneidad en la sexualidad humana. Y aquí es donde el debate toma otras profundidades y viaja a otros planos de la existencia, ¿será que volveremos a pensar que la sexualidad y el vínculo entre los supuestos binomios sexuales son naturales y hasta instintivos? ¿No es acaso eso una vuelta de tuerca al pasado? ¿Será que estamos buscando algo que no está en los modelos preestablecidos de relación?

El debate sigue en pie.

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